La casa de López Contreras

La casa de López Contreras

La quinta Las Mercedes o La Casona, ubicada en el sector La Quebradita de El Paraíso, fue la residencia del general Eleazar López Contreras, pero lo que muy pocos saben es que desde esa casa, que fue adquirida por su esposa por 165 mil bolívares, fue dirigida Venezuela entre 1936 y 1945, pues López Contreras, y quien le sucediera más tarde en el poder, el general Isaías Medina Angarita, no quisieron gobernar desde el Palacio de Miraflores.

Foto: Luis Felipe Toro. (Izqa. a Dcha.) Elbano Mibelli, Gobernador D.F.; Alberto Adriani M. Agricultura; Nestor Luis Pérez, M .Fomento; Alejandro Lara, M. Hacienda; Diógenes Escalante M. Relaciones Interiores; Eleazar López Contreras, Presidente de la República; Esteban Gil Borges, M. Relaciones Exteriores; Isaías Medina Angarita, M. Guerra y Marina; Tomás Pacanins, M. Obras Públicas; Caracciolo Parra Pérez; M. Instrucción Pública; Enrique Tejera, M. Sanidad y Asistencia Social; Francisco H. Rivero, M. Comunicaciones y Francisco J. Parra, Secretario Privado del Presidente. 1936, Caracas.

Hoy día la residencia es sólo una sombra, un recuerdo silente de lo que en algún momento fue. Ni su carácter histórico o su valor arquitectónico le han valido para ser rescatada y ponerla al servicio del arte, la historia y la comunidad, como otras casonas, que se encuentran a lo largo y ancho de la metrópolis, que hoy brillan con esplendor y presumen de los acontecimientos que sucedieron entre sus muros restaurados.

Quinta Las Mercedes, Caracas

En la actualidad la casa pertenece al Estado y desde que fuera residencia presidencial hasta el día de hoy ha tenido múltiples usos. Durante un tiempo fue un liceo donde Aristóbulo Isturiz, fue profesor y además donó su biblioteca personal a la institución, pero tuvo que ser recogida por la comunidad por el frecuente hurto de los libros. Más tarde y en total abandono, pasó a ser “residencia” de vagos y maleantes que la usaban para el consumo y comercialización de drogas, ocasionando, por supuesto, la debacle de las instalaciones que la hundieron en las sombras.

Iniciativas para su rescate ha habido muchas, especialmente por parte de los habitantes de la comunidad que con los años han testificado su involución. Tampoco ha faltado el acercamiento por parte de entes del Estado, en distintos gobiernos, pero siempre tan pobres y poco interesados que solo dejan en evidencia el verdadero interés que los mismos tienen porque el pueblo tenga espacios apropiados para el sano
esparcimiento.

Hace algunos años un estudiante de comunicación social y vecino realizó el documental Quinta Las Mercedes, testigo silente, con el que se pretendía hacer un llamado de conciencia tanto a residentes de la zona como a las autoridades pertinentes para así darle un uso beneficioso para la comunidad a este bien patrimonial.

El documental también cuenta cómo el paso del tiempo y los sucesos histórico-políticos incidieron en la transformación del sector donde se ubica la casa y cómo pasa de ser una urbanización de élite al sector popular que es hoy.

Especular sobre por qué la quinta Las Mercedes no ha corrido con la misma suerte que otras residencias con similares características probablemente sea como arar en el mar; sin embargo hoy nos unimos a la voz de muchos otros colegas y venezolanos en general que abogan por este espacio, un lugar que puede ser convertido en un centro de arte e historia.